14/9/16

Reseña de "Dos chicos besándose"

Título: "Dos chicos besándose".
Título original: "Two boys kissing".
Autor: David Levithan.
Páginas: 261.

Harry y Craig tienen 17 años y están a punto de embarcarse en el beso más largo de la historia. No solo quieren romper el récord mundial, sino que también buscan generar conciencia en la sociedad, mostrarle que no hay nada de malo en que dos chicos se besen. Mientras los rodean las cámaras y una multitud, que los apoya tanto como los repudia, Harry y Craig logran llegar a las vidas de otros jóvenes que se encuentran lidiando con su sexualidad. Cada uno de ellos la transita de una manera distinta; algunos con aceptación y otros con tanto dolor que están al borde del abismo. Narrada por un coro de voces que representa a la generación que perdió la batalla contra el sida, Dos chicos besándose es una novela esperanzadora sobre la igualdad y la libertad. David Levithan nos muestra que la esencia del ser humano siempre es la misma, sin importar si nos gusta un chico o una chica.

Cualquier persona que me conozca sabe de lo emocionada que me encontraba cuando el autor anunció este libro hace un par de años atrás. Y es que desde que leí Boy meets boy y Every Day (las primeras novelas que tuve la suerte de toparme de Levithan) supe que había encontrado un autor con la capacidad de encantarme.
Y a pesar de esto, mi cerebro distraído se sorprendió al encontrarlo en español en una librería mientras me encontraba paseando. Y ahí, caí enamorada. 

La historia es la sinopsis. Nos encontramos con Craig y Harry, quienes en señal de protesta por cierto incidente ocurrido, deciden batir el récord del beso más largo y transmitirlo a todo el mundo. A lo largo del hecho, se suman más historias, más jóvenes y parejas que observando lo que ambos chicos quieren hacer, rememoran y se cuestionan los puntos de contacto con sus propias historias. 

Uno de los aspectos que más me encantó fue la elección de narradores: un coro de voces de una generación ya pasada de activistas homosexuales, la asesinada por el SIDA, la que se llevó una de las peores batallas y quedó con gusto a poco en cuanto a las ganancias. El autor nos propone un choque de generaciones, donde la melancolía, la tristeza y el amor por la vida tiñen cada página. 

Lo he dicho antes y lo vuelvo a decir: gusta el juego de Levithan, de contar una historia hecha de frases. En sí no estamos ante una trama muy compleja o acciones que desencadenen una épica aventura: nos encontramos ante dos chicos besándose, y ante otros chicos que los observan. Sus personajes son tan minúsculamente humanos, tan fáciles de calcar en nuestros amigos, familia y amantes, tan creíbles que nos recuerdan a nosotros mismos, jóvenes con temor y valentía a partes iguales, necesitados de refugio y con el poder de comernos el mundo (o con la sensación de lograrlo). Lo que destaca en la narración de la historia son sus oraciones acertadas, la elección de palabras justas para transmitir algo sin necesidad de extras ni entramados pomposos: aquella frase que golpea justo al corazón en la línea adecuada y logra que el lector sienta la alegría del primer amor, el temor hacia las grandes decisiones, la rabia de la injusticia reiterada.

Y eso es justamente lo que logra transmitir Levithan. Parejas de jóvenes, poco más que niños, enamorados, que por azares del destino tienen que representar mucho más de lo que son: posiblemente su amor no sea más puro que el de otras parejas, también cometerán errores, también se desenamorarán y volverán a enamorarse, pero tienen que hacer incluso más, tienen que admitir ciertas cosas, tienen que callar otras y entregarse desnudos ante todos para que los dejen en paz. La idea son historias de amor y descubrimiento como la de cualquiera, pero con un clóset lleno de cadáveres y muertos que todavía no logran su final feliz. 

El libro logra su objetivo, reflexionas a partir de una historia diminuta, recuerdas ciertos hechos, te arrepientes de algunas cosas del pasado y añoras con nostalgia a ciertas personas. Y te preguntas por el futuro. 
Aquí voy a defender cierto tema que en otras reseñas he notado que toman como un punto negativo: el final es abrupto, abierto. Y eso está bien, porque es real, porque todavía queda historia por contar, porque incluso los personajes de ficción tienen miedo e historias personales, porque estos en particular no se encuentran encerrados entre las páginas, sino que aparecer periódicamente en las noticias de turno. 

Punto muy aparte: la edición. V&R Editoras vuelve a hacer un trabajo impresionante, y sé que ya lo he dicho en otras ocasiones (no, no me pagan por esto) pero es que es una maquetación bonita: una portada hermosa que me llamó incluso más que la original, y detalles que hacen que uno se detenga a observar el libro antes de sumergirse en la lectura. 



  5/5

Una historia completamente recomendada si buscas una lectura algo ligera que te llegue al corazón.

7/9/16

Reseña de "Alicia en el país de las maravillas"

Título: "Alicia en el país de las maravillas" / "A través del espejo" / "La caza del Snark".
Título original: "Alice's Adventures in Wonderland" / "Throught the Looking Glass" / The Hunting og the Snark".
Autor: Lewis Carroll.
Páginas: 383.

«He visto a menudo a un gato sin sonrisa -pensó Alicia-, ¡pero no una sonrisa sin gato! ¡Es la cosa más curiosa que he visto en mi vida!»Maestro del «nonsense», Lewis Carroll traspasó en estos textos el umbral que separa la realidad del sueño y se adentró en un territorio sin leyes ni normas donde todo es posible. Alicia, los estrambóticos personajes del País de las Maravillas, los del otro lado del espejo y los pertenecientes a la tripulación en batida contra el Snark ponen así en entredicho todos y cada uno de los postulados lógicos en los que se basa el mundo en que vivimos.
Acompañado de las ilustraciones originales de John Tenniel, el presente volumen recoge las formidables traducciones de Luis Maristany, uno de los más consagrados expertos en la obra de Carroll que ha habido en nuestra lengua. A modo de apéndice, además, se incluye una selección de cartas del autor y un pormenorizado estudio de Nina Auerbach, catedrática emérita en la Universidad de Pennsylvania y reconocida especialista en literatura inglesa decimonónica.

(Cofcof, que tendría que estar leyendo para la universidad)

 Oh, el gran clásico de Carroll. A modo de anécdota, debo admitir que cuando era pequeña y veía la adaptación cinematográfica de Disney de 1951, sentía bastante temor: me asustaba ese mundo de locos al que había ido a caer Alicia y del que parecía no haber escapatoria porque cada nuevo personaje era más ilógico que el anterior y parecía que ella estaba caminando en un eterno círculo. 
Hace poco me decidí a volver a verla y esas partes que antes me angustiaban, ahora me sacaron una sonrisa algo irónica.

La regla es mermelada mañana y ayer, pero nunca hoy.

Y lo mismo con el libro. A través de este aparente sin-sentido, Carroll crea, o muestra, el mayor de los sentidos. Logra enseñar a través de los ojos de un niño la ilógica del mundo adulto, su frenesí absurdo; como lectores, nos transforma en infantes y nos permite observar con crítica cómo se desarrolla el crecer y la adultez. 

¡Qué extraño es todo hoy! ¡Y ayer sucedía todo como siempre!... ¿Habré cambiado durante la noche? Pero si no soy la misma, el asunto siguiente es ¿quién soy? ¡Ay, ése es el gran misterio!

A través de personajes y situaciones que ya son conocidas en el inventario popular, podemos sumergirnos en una magia cotidiana, en una historia muy bien estructurada y ricamente  construida, plagada de enigmas matemáticos, de rutinas imposibles de romper, de frases tomadas al literal 

Llamar a la puerta serviría de algo -siguió el lacayo sin escucharla-, si tuviéramos la puerta entre nosotros dos. Por ejemplo, si tú estuvieras dentro, podrías llamar, y yo podría abrir para que salieras, sabes.

A través de todos estos relatos nos sumergimos en quién es Alicia, en el entrañable encuentro con el Sombrerero Loco y la Liebre de Marzo, las múltiples interpretaciones y toda la locura precedente de incorporarse al mundo adulto, en lugar de ver las cosas como un niño.



  5/5



Original, divertida y llena de magia y fantasía, se la recomiendo a cualquiera que todavía no la haya leído y le apasionen estos clásicos infantiles o que haya quedado intrigado con alguna de sus adaptaciones.

3/9/16

Reseña de "El niño y la bestia"

Título: "El niño y la bestia".
Título original: "バケモノの子 (Bakemono no Ko)".
Dirección: Mamoru Hosoda.
Duración: 119 minutos.
País: Japón.

Kyuta es un niño solitario que vive en Tokio, y Kumatetsu es una criatura sobrenatural aislada en un mundo fantástico. Un día, el niño cruza la frontera al otro mundo y entabla amistad con Kumatetsu, que se convierte en su amigo y guía espiritual. Este encuentro les llevará a vivir multitud de aventuras.


Como debería estar leyendo para mi próxima presentación en la universidad, esta reseña será corta y sólo porque no quería dejar pasar la semana para hablarles de lo último que fui a ver al cine.

Supe de esta película cuando salió el 2015, así que cuando lo vi en los anuncios de estrenos para este año en el cine, simplemente me emocioné. 
Y es que con lo prometedora que se ve la carrera de Mamoru Hosoda no podía aguantar las ganas de verla.

Dentro de un año donde las salas de cine más comerciales (y por ende, con un público de mayor envergadura) han traído una cantidad abismal de películas gringas, llegando a un nivel de calidad deplorable, cualquier cinta de otra nacionalidad extranjera que sea exhibida es una oportunidad que no quiero desperdiciar. 

Y vaya acierto que fue. Asia en general y Japón en particular tienen una calidad de películas animadas envidiable. Me gustó la elección de la paleta de colores entre ambos mundos y entre cada persona, y su combinación con otros detalles en el dibujo, la imitación a efectos de lente y cámara, los ritmos en la secuencia de imagen. Me gustaron todos los detalles estéticos que le dieron ritmo a la trama.

Amé la historia. En general, se trata de un conflicto y personajes genéricos, fácilmente asimilables dentro del repertorio japonés de las últimas décadas, pero creo que siendo una película de corte más infantil y teniendo en consideración los malos clichés de Estados Unidos, destaca porque usa este elemento a su favor, se siente como un gran guiño a toda la filmografía japonesa que orbita más allá del (asombroso) Studio Ghibli, que narra desde la perspectiva de una leyenda épica con una voz diferente.

Es sencilla y tierna, en muchas ocasiones logra presionar el corazón con un hilo inocente o cierta línea que vuelve a llamar nuestro lado más suave, más humano, que pocas veces queda tan patente incluso en las películas animadas. Ocurren cosas, si bien existen escenas más lentas o con menos contenido que otras, no hay espacios en blanco, la historia queda completamente estructurada y disfrutas cada minuto frente a la pantalla.

El doblaje me gustó. teniendo en cuenta que la cadencia de voz es diferente y más pausada que en la común occidental; se cuidaron los detalles y no interrumpe una estética que sigue una línea más oriental, ayuda a este desarrollo mágico y apacible.

En definitiva, una película de la que no me arrepiento, que te deja con ganas de repetir la experiencia, te transporta a un mundo mágico, te hace sentir a los personas y al final del día, incluso lo cotidiano se ve un poco más impactante.



  5/5




17/8/16

Reseña de "La joven durmiente y el huso"

Título: "La joven durmiente y el huso".
Título original: "The sleeper and the spindle".
Autor: Neil Gaiman.
Ilustrador: Chris Riddell.
Páginas: 72.

Era una de esas brujas de los bosques, condenada a la marginación mil años atrás, una mala persona. Maldijo a la pequeña el día que nació, para que, cuando la joven cumpliera dieciocho años, al pincharla con un huso en el dedo se durmiera para siempre. A vuelo de pájaro, era el reino más cercano al de la reina, pero ni siquiera los pájaros volaban sobre él. Esta historia tal vez os resulte familiar: hay una joven reina a punto de casarse. Hay algunos enanos buenos, fuertes y valientes; hay un castillo rodeado de una maraña de espinos; y hay una princesa a la que, según se rumorea, una bruja condenó al sueño eterno. Pero aquí nadie espera que aparezca un noble príncipe montado en su fiel corcel y dispuesto a arreglar las cosas. Si una joven reina quiere demostrarse a sí misma que puede ser una heroína, rescatar a una princesa es una ocasión perfecta... 

Habían dos cosas que me atraían de esta historia desde antes de comprar el libro. Primero, la hermosa encuadernación. Y segundo, el nombre de Neil Gaiman que me llamaba como a un desafío: todavía tenía ganas de probar al escritor y la diversidad de géneros entre los que se mueve sin parecer incómodo por ello.

No estoy segura si considerar a este libro un retelling, ya que si bien podemos distinguir las historias de La Bella Durmiente y Blancanieves (al menos en las versiones adaptadas de los hermanos Grimm), al mismo tiempo entrecruza y descruza la trama alrededor de estas que termina en su propio cuento maravilloso. Dejémoslo en que se trata de un retelling algo extraño.

Creo que uno de los mayores aciertos de Gaiman en sus historias es adaptarse por completo al género que está abarcando. Esta historia tiene todos los componentes de un cuento de hadas, posee esa narrativa simple, de cortas acciones, escrito en una tercera persona que aprovecha al narrador omnisciente y omnipresente. Tiene un ritmo rápido pero no por ello se presenta una trama acelerada, los personajes se definen con rapidez y a lo largo de la lectura (que por cierto es bastante corta) se pulen. 
Si bien usa claras referencias a clásicos, logra incorporar aspectos novedosos, transformar la lectura y entregar una historia única. Es capaz de añadir características bastante difíciles de imaginar en este formato, haciéndoles verosímiles y sin entorpecer el proceso del lector.

Por su parte, creo que uno de los grandes aciertos aquí es la ambientación: excelentemente lograda. Te sentías dentro del cuento que te estaban narrando, te imaginas el castillo, los túneles, las ciudadelas, tiene un tanto de sabor a niñez. 

Hablando sobre ambientación, algo que suele incomodarme sobre lo libros ilustrados es que las ilustraciones parecen estar ahí por estar: a lo más porque hacen referencia al pasaje descrito en la página en  que se encuentran; desde los grandes clásicos, parecen  no tener mayor profundidad ni sentido. Pero con Riddell se ha logrado algo increíble. Además de las ilustraciones en sí que son maravillosas, logra una conexión con lo escrito, logra contribuir al desarrollo y meter al lector en la historia. Las imágenes creadas son parte de la historia, contribuyen a crear la trama, sin ellas lo que cuenta Gaiman no sería ni siquiera parecido,

Por demás, la maquetación es hermosa, escogieron cada detalle muy bien, logran que se vea bien, una estética muy cuidada, bastante limpia; es de aquellos libros que adoras pasar entre tus manos y admirar un poco antes de sumergirte en la lectura, y que después admiras en tu estantería.


  4/5


Es un libro de corte infantil, y por tanto, alcanza a una población etaria mayor: es leer un cuento maravilloso, y eso lo disfrutan niños, jóvenes, adultos y ancianos. Totalmente recomendado.

19/7/16

Frases Inolvidables (20)



¡Hola, lectores! Les confieso que estoy muriendo de exámenes en la universidad y lo único para lo que tengo energías actualmente es para rogar al cielo pasar todas mis materias. Así que he decidido dejarles unas frases que me encantaron de una de mis últimas lecturas, Dos chicos besándose de David Levithan (de la cual espero tener pronto la reseña).
Espero que las disfruten tanto como yo.


Años atrás, fuimos nosotros los que soñábamos, amábamos o teníamos sexo; años atrás, fuimos nosotros los que estábamos vivos y luego fuimos los que moríamos.
Página 11.

El tiempo se vuelve algo inútil que debe gastarse en cosas inútiles.
Página 16.

Apenas Neil sale del baño, le envía un mensaje de texto a Peter.
¿Tas listo?, pregunta.
Y la respuesta llega de inmediato: Para lo que sea. 
Página 40.

Puedes dar palabras, pero no puedes quitarlas. Y cuando las palabras se dan y se reciben, ahí es cuando  se comparten.
Página 62.

Craig quería sentir furia, quería sentir pura indignación, pero, en cambio, era tristeza lo que lo invadía, una tristeza intensa e impotente. 
Página 84.

Todos los mensajes son de su padre o su madre. Nadie más llamó. Cooper ha llegado a un punto en que no se da cuenta de eso. 
Página 132.

No es la oscuridad lo que tememos, sino nuestro propio desamparo dentro de ella.
Página 161.

Nosotros cagamos sangre y las lesiones nos laceraron y desgarraron la piel. Nos crecieron hongos en la garganta y debajo de las uñas. Perdimos la capacidad de ver, de hablar, de alimentarnos. Escupimos pedazos de nosotros mismos y sentimos como la sangre se nos transformaba en lava. Perdimos el uso de los músculos y nuestros cuerpos se transformaron en colecciones de huesos recubiertos de piel. Quedamos irreconocibles, disminuidos, demolidos. Nuestros amantes tuvieron que vernos morir. Nuestros amigos tuvieron que ver a la enfermera cambiándonos los catéteres, tuvieron que tratar de apartar esa imagen mientras nos colocaban en ataúdes bajo tierra. No besaremos más a nuestra madre,. No veremos más a nuestro padre. No sentiremos el aire en los pulmones. No escucharemos más el sonido de nuestra voz. No tocaremos más la nieve ni la arena ni participaremos más de una conversación. Nos arrebataron todo y lo extrañamos. Extrañamos todo.
 Página 251.

¿Por qué tenemos que ver a un chico de doce años apoyar una pistola en la sien y apretar el gatillo? ¿Por qué tenemos que ver a un chico de catorce años ahorcarse en el garaje y que lo encuentre su abuela dos horas después? ¿Por qué tenemos que ver a un muchacho de diecinueve años mientras lo estrangulan a un costado de una autopista vacía y lo dejan morir? ¿Por qué tenemos que ver a un chico de trece años llenarse el estómago con pastillas y colocarse una bolsa de plástico en la cabeza? ¿Por qué tenemos que verlo vomitar y asfixiarse? ¿Por qué tenemos que morir una y otra vez?
Página 252. 

Llegará un momento en que miren a alguien más joven que ustedes y sientan que esa persona sabe más de lo que ustedes nunca supieron. Llegará un momento en que les preocupará la idea de que los olviden.
Página 260. 
 
Si hacen las cosas bien, la próxima generación tendrá mucho más de lo que ustedes tuvieron.
Página 260.


La verdad es que ni siquiera puse todas las frases que me fascinaron de este libro. ¿Les gustó alguna en especial?